domingo, 26 de enero de 2014

Internet y las oportunidades de igualdad

*Un modelo matemático muestra cómo internet y las redes sociales impulsan
la meritocracia*

Publicado por Instituto de Ciencias Matemáticas el 22 enero, 2014
Comentarios (0)

“To each according to its degree: The Meritocracy and Topocracy of Embedded
Markets”, un trabajo publicado ayer en Scientific Reports y firmado por
investigadores del ICMAT y el MIT, entre otras instituciones, tiene en
cuenta la importancia de la arquitectura social y el grado de conexión
entre sus miembros en la teoría económica. Según los resultados, las
sociedades mal conectadas tienden a la topocracia, es decir, favorecen a
aquellos que están mejor conectados y un sistema en el que la red de
relaciones sea más densa contribuye a la igualdad de oportunidades y
promueve una economía basada en el talento.

¿Cuáles son los factores que apuntan a la eclosión del talento y a la
construcción de una sociedad más equitativa? Tradicionalmente se han tenido
en cuenta aspectos como las habilidades del individuo o los recursos de los
que éste disponía. La aparición de internet y las redes sociales, sin
embargo, han cambiado el escenario y han aumentado en gran medida el grado
de conexión social. Ahora, un modelo matemático –publicado hoy en la
revista del grupo Nature Scientific Reports- ha puesto de manifiesto la
importancia de esta conectividad en la actividad económica y en la
compensación que los individuos reciben por su trabajo.
“Hasta ahora no se había tenido demasiado en cuenta el papel de la
conectividad en la economía –explica Florentino Borondo, catedrático de la
Universidad Autónoma de Madrid e investigador del ICMAT y uno de los
autores del trabajo-. El modelo que hemos llevado a cabo muestra que una
red muy conectada será meritocrática, es decir, beneficiará a aquellos que
tengan más talento y, en caso contrario, será topocrática y ganarán más
aquellos que estén mejor conectados”.

El sector elegido por los investigadores para encarnar el modelo matemático
ha sido el cultural. En él, cada agente tiene dos fuentes de ingresos. En
la primera, que han llamado ‘estrella del rock’, los agentes obtienen sus
ingresos por el contenido que producen. Un caso extremo serían genios como
Steve Jobs o John Lennon, que crean productos que todos quieren comprar. La
segunda fuente de ingresos es la intermediación, necesaria para distribuir
el contenido generado por los agentes. En el modelo los agentes difieren en
su talento —la probabilidad de producir contenido popular— pero también en
la posición que ocupan en la red. La pregunta que se hicieron los
investigadores es bajo qué condiciones la posición de la red importa más
que el talento de los agentes. La respuesta es que la posición de la red
domina en redes menos conectadas, y por lo tanto, la conectividad de la red
determina si el sistema es meritocrático o topocrático.

*Internet y la economía del talento*
Los resultados apuntan al impacto que internet y las redes sociales tienen
en nuestras vidas. Cuanto mayor sea el grado de conectividad entre los
individuos, más fácil será contactar directamente con otros y, por tanto,
más meritocrático será el sistema. El modelo predice que internet y las
nuevas tecnologías contribuyen a la creación de un sistema en el que las
ganancias estén más relacionadas con el talento de cada persona que con su
lugar dentro de la red. “En el siglo XXI es necesario introducir la
topología de las redes de transacciones económicas como una componente más
dentro de la teoría económica”, ha dicho Borondo.

“Para que un sistema económico sea muy meritocrático se necesita una red
tremendamente conectada, y basta con hacer unos cálculos sencillos para ver
que hoy la sociedad no lo está –explica-. La buena noticia es que el
aumento de las conexiones propiciado por las nuevas tecnologías está
haciendo que la meritocracia sea cada vez mayor, al posibilitar que una
persona pueda entrar en contacto fácilmente con muchas otras y eliminar
muchos intermediarios”.
En redes dispersas los individuos tienden a generar sus ingresos en mayor
medida actuando como intermediarios, conectando a los productores con los
compradores. Incluso, si las redes están muy poco conectadas puede ser
necesaria la actuación de varios intermediarios. Esta es la razón por lo
que este tipo de redes tiende a ser topocrática, es decir, en ellas los
ingresos están determinados principalmente por la posición ocupada en una
red y el grado de conectividad con otros. En las redes muy conectadas, sin
embargo,  los individuos pueden vender sus productos directamente a los
demás, y no necesitan compartir una gran parte de sus beneficios.

Los investigadores también han calculado el umbral a partir del cual una
sociedad topocrática inicia la transición hacia una meritocrática, lo que
depende tanto del grado de conexión de la red como de la distribución de
los ingresos entre productores e intermediarios. Cuando los ingresos se
distribuyen de manera equitativa entre productores e intermediarios la
transición tiene lugar cuando la distancia entre el productor y el
comprador final es, como media, de dos agentes. Si hay más agentes –o
‘nodos’, en el argot de las redes complejas-, el sistema será topocrático.
En este modelo, por tanto, los famosos ‘seis grados de separación’ implican
una red altamente topocrática. Sin embargo, si la parte que se lleva el
intermediario es menor, también lo es el grado de conectividad necesario
para que el sistema sea meritocrático.

En el trabajo, que se circunscribe al área de las redes complejas, han
participado investigadores de disciplinas tan variadas como la física, la
química y la economía. “Se trata de un campo netamente multidisciplinar
–dice Borondo-, ya que esa conectividad que en este caso hemos utilizado
para representar transacciones económicas puede usarse también para conocer
el cerebro, el comportamiento de los genes o la dispersión de
enfermedades”. Las matemáticas –y, en concreto, la teoría de grafos, que
estudia la arquitectura de redes como internet- son la base sobre la que se
fundamenta esta disciplina.

J. Borondo, F. Borondo, C. Rodríguez-Sicker y C.A. Hidalgo,
“To each according to its degree: The Meritocracy and Topocracy of Embedded
Markets”, Sci. Rep. 4, 3784 (2014); DOI:10.1038/srep03784
--


En CEDE Roma tenemos investigadores en redes complejas y su director es consejero de la Complex Systems Society...

¿Por qué no vienes a conocernos?

mándanos un mail: gabriel.perez@universidadetac.edu.mx

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Si quieres más información dejanos tu nombre, tu mail y/o tu teléfono, nosotros nos comunicamos en breve...